Cláusula Suelo

La cláusula limitativa del interés variable, también conocida como cláusula suelo, impide que el titular del préstamo hipotecario pueda beneficiarse de la bajada del tipo de interés, fijado normalmente mediante la adición a un índice de referencia, como puede ser el EURIBOR, de un diferencial.  De este modo cuando el interés nominal anual aplicable, en virtud de la última revisión pactada en su escritura de préstamo hipotecario, es inferior al tipo mínimo de interés fijado en su escritura de préstamo hipotecario, la entidad de crédito aplicará dicho tipo de interés mínimo, habiendo comenzado por tanto la aplicación de la llamada cláusula suelo.

La citada cláusula suelo, de forma general, suele aparecer recogida en su préstamo hipotecario en la cláusula relativa a “INTERESES”, donde constan los intereses a abonar por su préstamo, normalmente un tipo de interés fijo inicial y posteriormente un tipo de interés variable revisable periódicamente, siendo en este último donde puede entrar en juego la citada cláusula suelo, siendo un ejemplo típico de su redacción el siguiente: “Sin perjuicio de lo indicado anteriormente, el tipo de interés aplicable en cada período no podrá ser inferior al 3,25% nominal anual…”

La nulidad de la cláusula suelo ha de basarse fundamentalmente en la falta de información y de transparencia en el momento de su inclusión en el préstamo hipotecario, así como en el carácter abusivo de la misma, es decir, la entidad de crédito le ofreció un préstamo a interés variable cuando en realidad era un préstamo con un interés variable si bien limitado a la baja por la aplicación de la cláusula suelo, cláusula de cuyo funcionamiento pudo no ser informado y que únicamente ha operado en beneficio de la entidad de crédito.

En cuanto a la apreciación de la falta de transparencia, por parte de la entidad de crédito, en el momento de la inclusión de la cláusula suelo en el préstamo hipotecario, se necesaria la comprobación de los siguientes requisitos, recogidos en la Orden Ministerial de 5 de Mayo de 1994 (hoy derogada): entrega al solicitante de folleto informativo, oferta vinculante con las condiciones financieras (entre ellas, en su caso, tipo de interés variable y límites a la variación del tipo de interés), posible examen de la escritura pública por el prestatario durante los tres días anteriores al otorgamiento y al momento del otorgamiento la obligación del notario a informar a las partes y a advertir sobre las circunstancias del interés variable, y especialmente si las limitaciones a la variación del tipo de interés no son semejantes al alza y a la baja.

Asimismo la cláusula debe introducirse en el préstamo de forma clara y entendible para el prestatario, sin estar inmersa entre otras cláusulas que puedan distraer la atención del firmante y ser comprensible para el mismo.

En cuanto a la forma de eliminación de la mencionada cláusula, la misma ha de pasar por iniciar el correspondiente procedimiento judicial frente a la entidad bancaria en el cual se solicitaría por la parte demandante la nulidad de dicha cláusula.